Formatos de trabajo y servicios de la revista
Organizamos catas guiadas por enólogos artesanales, con foco en vinos de mínima intervención y añadas recientes. Cada sesión incluye ficha de cata, contexto de parcela y tiempo para preguntas.
Elaboramos propuestas de maridaje con cocina de mercado y productos de estación. Cada guía detalla el vino, el plato y el porqué de la combinación, pensada para replicar en casa.
Visitamos viñedos de pequeños productores y documentamos prácticas de cultivo regenerativo: cubiertas vegetales, pastoreo controlado y manejo del suelo sin herbicidas.
Publicamos un calendario actualizado de ferias de vino natural, catas abiertas y visitas a viñedos. Incluye datos prácticos: fechas, ubicación, aforo y forma de reserva.
Conversamos con sumilleres y críticos independientes sobre tendencias de consumo, vinos de parcela y el papel del terroir en la mesa actual. Perfiles con criterio y experiencia real.
Documentamos añadas recientes y variedades poco difundidas, con notas de evolución, clima y decisiones de bodega. Un recurso útil para quien sigue vinos de pequeños productores.
Resolvemos las dudas habituales antes de reservar una cata dirigida o una visita a los viñedos de pequeños productores.
Las catas dirigidas se organizan en grupos reducidos de ocho a doce personas. Cada sesión dura unas dos horas e incluye cinco vinos de mínima intervención, agua y una breve ficha de cata impresa. El enólogo o el sumiller que conduce la sesión adapta el ritmo al nivel del grupo, así que no hace falta experiencia previa.
Las visitas a viñedos se realizan entre semana y los sábados por la mañana, siempre con cita previa. El recorrido a pie dura aproximadamente tres horas y atraviesa parcelas de cultivo regenerativo, con paradas para explicar la poda, la cubierta vegetal y la vendimia manual. Se recomienda llevar calzado cerrado y ropa cómoda.
No es necesario tener conocimientos de cata. Las sesiones están pensadas para quien empieza y para quien ya tiene recorrido. El sumiller explica cada paso, desde la observación del color hasta la valoración del final de boca, y responde las preguntas que surjan durante la degustación.
Las catas se programan de jueves a sábado, con horarios de tarde que varían según la estación. Las visitas a viñedos se coordinan según la disponibilidad de los productores y las condiciones del terreno. Para fechas concretas, lo mejor es escribirnos y confirmamos el calendario vigente.
Sí, ofrecemos catas privadas para grupos de seis a catorce personas, tanto en nuestra sala como en la bodega del productor. También organizamos maridajes con cocina de temporada si se avisa con al menos una semana de antelación. Para coordinar una sesión privada, podés escribirnos a nuestro correo y armamos la propuesta según el perfil del grupo.
Las catas se suspenden o reprograman sin cargo si avisás con más de 48 horas de anticipación. Dentro de las 48 horas previas, se puede mover la reserva a otra fecha disponible. En caso de lluvia, las visitas a viñedos se pasan automáticamente al siguiente día hábil o a la fecha que prefieras.
¿Tenés otra consulta? Escribinos a info@lacaveduberguenard.com o consultá nuestras condiciones de participación.
En cada edición del taller de cata trabajamos con grupos reducidos y botellas abiertas el mismo día. Estas son algunas de las notas que nos dejaron los asistentes al terminar la jornada.
Llegué pensando que sabía distinguir un vino natural de uno convencional. Después de la cata a ciegas me di cuenta de que me faltaba afinar el olfato. La guía de aromas que usamos en la mesa me sirvió para ordenar lo que antes era pura intuición.
Lo que más valoro es que no nos vendieron una fórmula. Cada vino se explicó desde su viñedo, su suelo y su añada. Salí con criterio propio para elegir botellas en la tienda, no con un discurso repetido.
El bloque de maridaje fue el que más me sorprendió. Probamos un tinto de parcela con un guiso de temporada y otro con un queso curado, y los dos acompañamientos cambiaban por completo la percepción del vino. Eso no se aprende en un libro.
Vengo de la restauración y buscaba herramientas concretas para armar la carta de vinos del local. Las fichas de cata que nos dieron, con los rangos de acidez y tanino, las uso hoy mismo para explicar cada etiqueta a los clientes.
Me gustó que el taller no se quedara en la teoría. Catamos seis vinos de pequeños productores, comparamos dos añadas de la misma bodega y hablamos de cómo el clima de cada año se nota en la copa. Salí con ganas de visitar los viñedos que mencionaron.
La parte de viticultura regenerativa me abrió la cabeza. Entender que la salud del suelo se traduce en frescura y expresión en el vino cambió la manera en que elijo qué comprar. Ahora pregunto por las prácticas de cultivo antes que por la etiqueta.